¡Qué MULO!

¿Se podría morir por ser lógico? Desde luego, a primera vista, resultaría irónico. La lógica te suele indicar cuál es el camino más razonable para transitar (la pega está en que, a veces, lo que parece más “razonable”, finalmente se demuestra que no era lo más “aconsejable”). “Lógica” es un concepto que proviene del griego “logos” y significa “razón”, esto es, la lógica es la ciencia que estudia las condiciones que te deberían llevar a certeras conclusiones.

El Dr. Gordon Siu comenta el siguiente experimento:

Si en una botella metemos media docena de abejas y el mismo número de moscas y la colocamos horizontalmente, con su base hacia la ventana, comprobaremos que las abejas persistirán hasta morir de cansancio o de hambre en su esfuerzo por descubrir la salida a través del vidrio; mientras que las moscas, en menos de dos minutos habrán salido a través del cuello por el lado opuesto… El amor (de las abejas) a la luz es su verdadera inteligencia, que en este experimento constituye su ruina. Evidentemente, imaginan que la salida de toda prisión debe estar donde la luz brilla con más claridad; y actúan en consecuencia, persistiendo en una opción demasiado lógica. Para ellas, el vidrio es un misterio…. Y cuanto mayor es su inteligencia, más inadmisible e incomprensible parecerá el obstáculo extraño… Mientras que las moscas, a quienes les tiene tan sin cuidado la lógica como el enigma del cristal, revolotean de acá para allá, encuentran la salvación dónde el sabio perece, terminan por descubrir la abertura amiga que les devuelve la libertad.

Al “director de las abejas” (si es que contaban con alguna dirección, a parte de la racionalización), habría que decirle: “¡Qué MULO!, llevaste a tu equipo a estrellarse contra un muro (en esta caso, de cristal)” porque la racionalidad apuntaba que era el camino conocido, el más seguro… ¿resultado? MUerte por gica (y así está claro que, a la abeja, se le acabó el picar).

Quien nuevas opciones se niega a explorar, mucho no va a durar… Aunque la “botella” esté sin taponar, pudiendo salir por su cuello, como la luz de la ventana da en el culo de la botella, se dirigen directamente hacia él ¿el dudoso “logro”? perecer, por otros caminos negarse a ver. Y, ¿Quién se enfoca únicamente en el “culo”? está claro, el “MULO”.

La MUerte por gica (literal o metafórica) a nuestro mundo empresarial pica con frecuencia, pues no son pocos los que tienen como certera guía su anterior experiencia, ¿consecuencia? Se dificultan la existencia. Curiosidad, creatividad, intuición… conforman el antídoto para neutralizar la repetición de estrategia del “MULO” (repetición que es seguida por la inacción y, a poco que te descuides, termina en defunción).

Si la Sra. Vida tuviera melena, ésta sería larga y rizada porque, como el cabello, la Sra. Vida tiene una raíz y una punta, un empezar y un acabar, y desde luego, recto, no es el camino a transitar. El “MULO” se empeña en hacerle a la Sra. Vida el alisado japonés, teniendo como todo argumento que “una vez se lo hizo, y le quedó bien”, pero para ser el peluquero de la Vida, la creatividad debe ser tu amiga, porque con tanto alisar… a ver si la melena le vas a quemar.

Si no quieres acabar como las abejas, no dejes que la lógica sea la única que te aconseja.

María Graciani

@m_graciani

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