Primavera en Diciembre | María Graciani García

Primavera en Diciembre

¿Qué? Parece una afirmación un tanto extraña, pero es el regalo que suele encontrarse el que mejor siembre. Como dice el grupo Maldita Nerea en su canción Fácil:

Fácil, solo hay una manera,

 la que te quede cerca de la primavera,

 aunque tengas que saltar sin tu red.

 Desde la nube dejarse caer,

 ser sólo lluvia que vuelve a llover.

 

La mejor manera de hacer las cosas es “la que te quede cerca de la primavera”. La primavera es sinónimo de renovación, de crecimiento, de resurgimiento… ¡de venir con fuerzas y ánimos renovados para conquistar el momento, tu momento! La primavera no tiene por qué ser en la estación de primavera, ¡puedes vivirla cuando tú lo prefieras! Eso sí, hay que tener claro que para renovar y crecer “tendrás que saltar sin tu red”, que la muerte y los impuestos son lo único seguro, y si al mirarte al espejo quieres decirte a ti mismo: “buen presente y futuro te auguro”, tendrás que “dejarte caer desde la nube” (ojo, cuidado con lo que tiras, que a veces lo que baja…sube), porque si no te conviertes en lluvia, será una tarea turbia hacer crecer nuevos proyectos, ideas y objetivos que te hagan sentir más vivo y te den la fuerza suficiente para decir: “¡por aquí, sigo!”

Es divertido, a la par que productivo, vivir tu propia primavera en Diciembre ¡así tu alma nunca tendrá fiebre! Y por mucho frío que haga (real o figurado) tus circunstancias y la de los demás habrás mejorado, ¿por qué? Porque la toalla no habrás tirado, porque fuiste contracorriente y en un momento complicado supiste señalar que eras diferente, potenciaste esa diferencia y ahora acaricias la excelencia.

Hay quien invierte la fórmula y vive un Diciembre en su primavera, comportarse así es como declarar abiertamente que, de la vida, nada esperan; porque si cuando te llega la oportunidad, tú prefieres irte a hibernar como los osos… ¡no te esperes crear nada fabuloso! (y, desde luego, a tu vuelta, no te esperes un recibimiento caluroso). Se supone que los osos no hibernan en primavera, pero quien vive un Diciembre en su primavera… de nada se entera, para quien es invierno todo el año, a sí mismo y a su entorno hace daño. Pasarse todo el día escondido, sin moverse de la cueva parece seguro… tanto como estrellarse contra un muro, y ¿cuándo nos convertimos en osos que hibernan en primavera? Cuando nos sentimos como cualquiera, cuando perdemos nuestra autenticidad personal (ya que cuando no sabes quién eres…algo dentro de ti, muere), cuando dejamos pasar la oportunidad entonando el “no tengo edad” (primero por ser demasiado joven, después por ser demasiado mayor), cuando no agradecemos lo suficiente los desvelos de la buena gente, cuando de la valía no somos conscientes…

Como dice la canción Fácil: Y todo es complicado, de vez en cuando, nos olvidamos de seguir sumando… Y es que somos “de carne, hueso, nariz y pescuezo”, somos humanos y, como tales, a veces flaqueamos, sí y la liamos, pero que en lugar de llevarte a hibernar, saques de ahí un valioso aprendizaje para sumar con más ganas. Sí, primavera en Diciembre porque somos constructores del hoy y del mañana.

María Graciani

@m_graciani

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