Las bondades de “PEPE”

PEPE” es un buen tío, él sabe PEdir PErdón cuando la ocasión lo requiere. “PEPE” se siente orgulloso de su ingenio, no trata de evitar experimentar y, sobre todo, no tiene ningún reparo en afirmar “sí, la cagué y lamento las consecuencias de mi ocurrencia”, porque el experimento y el PEdir PErdón constituyen los ensayos del éxito. Como en una magistral obra de teatro, antes del día del estreno han tenido lugar incontables ensayos, durante los cuales pueden haber tenido lugar más de un “cambio” como consecuencia de alguna “ocurrencia”; pero gracias a esos ensayos, llega el día del estreno y… ovación ¡”PEPE” es un crack! Puede que griten en ese momento algunos compañeros de reparto (sí, sí, pero… ¡en los ensayos lo queríais matar!).

Quien no “ensaya” y se lo juega todo a una… resultado: (dicho “eufemísticamente”) no muy buena fortuna. El bueno de “PEPE” es todo un experto en el arte de “ADMITER” porque es totalmente consciente de que cuando ADMITe sus ERrores está afirmando también ser un fan-alumno-discípulo de la iniciativa y la creatividad personal, que tras “X” combinaciones, dan lugar a una notable innovación (y, como siempre, durante el “proceso creativo”, sabe PEdir “X” veces PErdón).

“¡Eres una Jaimita!” me decía mi madre cuando las “ideas originales” de una niña la ponían en algún pequeño aprieto (ahora se ríe cuando se lo recuerdo). Pues, ¿sabéis que os digo? ¡qué me alegro de haber sido Jaimita! Porque gracias a mis “habituales iniciativas” desarrollé a tope mi habilidad relacional, mi imaginación, mi creatividad y comencé a descubrir mi pasión (siempre me ha gustado jugar con las palabras). Por aquel entonces, conocí a “PEPE” y  empecé a descubrir sus bondades por lo que, a base de “PEdir PErdón”, también me convertí en entusiasta del arte de “ADMITER” (ADMITir tus ERrores) ¡Qué razón tenía Tagore cuando decía Si cerráis la puerta a todos los errores, también la verdad se quedará fuera.

En el libro Effective Apology de John Kador nos cuenta el caso del Hospital Administrativo de Veteranos de Lexington (Massachusetts), donde se desarrolló una política de disculpas totalmente innovadora en el sector sanitario, de acuerdo a la cual se disculpaban por los errores aunque los pacientes no lo hubiesen solicitado ni interpuesto demanda alguna. En el 2000, la media sistémica del acuerdo por demanda de negligencia de un centro hospitalario Administrativo de Veteranos de Guerra en EEUU era de 413.000 dólares, la media del hospital de Lexington era de 36.000 dólares… además de recibir muchas menos demandas de pacientes.

PEPE” es un buen tío y si tú comienzas a PEdir PErdón (en tu casa, en tu empresa…) compartirás y transmitirás su misma satisfacción.

María Graciani

@m_graciani

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