La memoria del corazón | María Graciani García

La memoria del corazón

Decía el filósofo chino Lao-Tsé que “El agradecimiento es la memoria del corazón” y es que el motor de la existencia mantiene viva la conciencia de las bondades recibidas, siendo el ser agradecido el que más valor ha construído. Hoy me siento particularmente parte de esa construcción.

Esta tarde he recibido una inesperada llamada que ha sido la nota de color para una jornada que, en lo climatológico, se ha caracterizado por ser bastante gris. Desde el otro lado del teléfono escuchaba la voz de Luisa, una mujer que conocí hace unos meses en un evento empresarial y me dijo:

- “¡Llamaba para darte las gracias!”

Por su voz, pude adivinar que estaba sonriendo, que se sentía contenta. He de confesar que, en un principio, yo no recordaba exactamente a qué se refería Luisa y, por tanto, no estaba segura de ser merecedora de su sincero agradecimiento. Ella acertó a decirme:

- “Hace unos meses yo estaba pasando por un momento muy difícil y complicado en mi vida. Nos conocimos en la inauguración de la oficina de Germán, en el momento del café. Tú no conocías mi situación, mantuvimos una agradable conversación y tres días después pude solucionar aquello que me preocupaba tanto; es por ello que quiero darte las gracias, aquella conversación me dió la fuerza y la energía necesaria para hacer lo que tenía que hacer”.

Si la humanidad fuera una empresa, puedo asegurar, sin ningún género de duda que, tras la llamada de Luisa, sentí un tremendo orgullo de pertenencia. Esta estupenda mujer me ha dado una maravillosa sorpresa, y es que la genialidad de la amabilidad activa en nuestro ánimo una especie de “click” que hace que nuestro rendimiento se multiplique por 1.000 y que nuestro estado se pueda describir en una palabra: feliz.

El valor económico de una llamada es medible en euros, el valor y la satisfacción que ha generado esta Señora en mí… no tiene precio. Muchas veces los gestos sencillos son los que provocan el mayor brillo (humano, personal, empresarial, social)… Si en nuestra organización activamos a diario la memoria del corazón, daremos lugar a la más potente transformación: la impulsada por la satisfacción del alma. Por cierto… ¡Muchas gracias!

María Graciani

@m_graciani

2 Comentarios | Leído 201 veces

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2 Respuestas a “La memoria del corazón”

  1. Victoria Magirena dice:

    Agradecida a tu disertación sobre el agradecimiento.
    Dios me regaló la memoria del corazón y como bien dices la vida se multiplica de forma exponencial y las penas se diluyen en sorbos de agradecimiento.
    Abrazo admirado

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