Integridad: el camino a la prosperidad (sostenible)

George Washington afirmaba “espero tener siempre la firmeza y la virtud suficiente para mantener lo que considero el más envidiable de todos los títulos: el carácter del hombre honrado”. No le faltaba razón al primer presidente de los EEUU al calificar la integridad como “el más envidiable de los títulos” y es que una persona íntegra es, por definición, una persona completa, con criterio, en la que sus palabras, decisiones, actitud y acciones diarias reflejan a la perfección su ideario interno, sus valores.

En las empresas oímos continuamente hablar de la necesidad de alinear a los empleados con la estrategia pero, en no pocas ocasiones, se parece obviar el primer paso: nuestras empresas deben nutrirse de personas que, en primer lugar, sepan, sientan y demuestren estar alineadas consigo mismas, es decir, personas con una integridad total: personas que cumplen sus promesas, que anuncian claramente sus intenciones para luego llevarlas a buen término, personas comprometidas con sus valores… ¿Cómo vamos a conseguir que siquiera una sola persona se alinee con el ideario de nuestra empresa si ella misma carece de ideario?

Cuando se busca personal se observan tres cualidades: integridad, inteligencia y energía. La más importante es la integridad porque sin ella, las otras dos –inteligencia y energía- te comerán Ésta es una de las afirmaciones de uno de los hombres más ricos del mundo, el reputado inversor estadounidense Warren Buffet. En El Tao de Warren Buffet, Mary Buffet y David Clark recogen 153 consejos basados en la experiencia de este brillante empresario octogenario.

Al leer todas sus recomendaciones, descubrí que las fundamentales podrían clasificarse en cuatro grandes epígrafes: integridad, conocimiento, criterio y pasión, éstas son las materias primas de la prosperidad, la sostenible –que es la que interesa- .

Integridad

–          Nº 4 No puede hacer un buen trato con una mala persona… El mundo está lleno de tanta gente buena y honesta que negociar con los deshonestos es pura insensatez. Si se tiene que preguntar si confía en una persona determinada, cese inmediatamente la negociación y busque a otra más honesta con quien negociar… La regla es simple: la gente íntegra tiende a funcionar bien; la gente que no lo es tiende a lo contrario. Lo mejor es no confundirlas.

–          Nº7 Es más fácil no meterse en problemas que salir de ellos. Es más fácil evitar la tentación de incumplir la ley para ganar dinero que tener que lidiar con las consecuencias si te cogen. Para no meterse en problemas sólo hay que hacer lo correcto en el momento correcto. Warren Buffett aprendió esto al estar a punto de perder unos 700 millones de dólares que había invertido en Salomon Brothers. Un empleado con ansia de dinero fácil realizó una serie de actividades ilegales de compra-venta de bonos, esto llevo al Banco de la Reserva Federal de EEUU a plantearse el cierre de la empresa ¿qué consecuencias tuvo esto para Warren? Pérdida de empleo de varios trabajadores destacados, así como el despido del Director de la compañía, más millones de dólares en abogados, pleitos y sanciones.

Conocimiento

–          Nº 12 El Mercado, como el Señor, ayuda a los que se ayudan a sí mismos; pero a diferencia del Señor, el Mercado no perdona a los que no saben lo que hacen… Si no sabe lo que hace, el Mercado no tendrá compasión en hacerle pobre… La ignorancia, cuando se mezcla con la avaricia, se convierte en la materia prima de la que están hechos los desastres financieros.

–          Nº 36 Esa persona sentada a la sombra lo puede hacer porque hace mucho alguien plantó un árbol. Warren nunca hubiese salido de detrás del mostrador de la tienda de comestibles de su abuelo de no haber sido por su mentor: Benjamin Graham, conocido como “el decano de Wall Street”, quién desarrolló el concepto de “inversión de valor”.

Criterio

–          Nº 5 Las grandes fortunas de EEUU no se forjaron con una cartera de acciones de 50 empresas. Las forjó alguien que reconoció un negocio fantástico…Está claro que es necesario concretar para el éxito alcanzar. La clave del éxito de Warren es que ha sido capaz de identificar exactamente las características económicas de un buen negocio, un negocio que tiene una ventaja competitiva duradera.

–          Nº 10 El dinero no compra la felicidad. Warren nunca ha confundido ser rico con ser feliz… Aún se junta con la gente que iba con él al instituto y aún vive en el barrio en el que creció… Cuando los estudiantes le piden que describa el éxito, él dice que es ser querido por la gente que esperas que te quiera…

–          Nº 22 Hasta cierto punto, el dinero puede hacerle moverse en ambientes más interesantes. Lo que no puede hacer es que le quiera más gente o que goce de mejor salud… La verdad es que el exceso de grandes cantidades de dinero puede generar grandes cantidades de miseria en la vida… Sus hijos no trabajan porque creen que van a heredar una gran fortuna, lo que significa que nunca desarrollarán la autoestima que conlleva trabajar, lo que significa que acabaran siendo unos amargados y pasarán el tiempo deseando su fallecimiento anticipado… No es positivo para la sociedad tener una clase alta formada por riquezas heredadas… Cree que un país prospera más si reina en él la meritocracia, con gente que gana lo que se trabaja.

–          Nº 43 Tienes que pensar por ti mismo… Muchas personas de gran capacidad intelectual creen que para hacerse rico hay que imitar a los demás (ello se debe a un sistema educativo que premia la imitación)… En Wall Street la estrategia inversora consiste en imitar lo que hace la masa… Los que siguen a la multitud, acaban tragando polvo…

Pasión

–          Nº 52 No hay nadie que no inspire amor a los otros y no lo vea como un triunfo. El amor es importante en la vida personal de Warren y lo ha incorporado a su filosofía comercial y financiera… Sólo contrata a personas que sientan amor por lo que hacen, porque si sientes amor por tu trabajo, tratarás a los demás bien…

–          Nº 53 Disfrutamos mucho más con la acción que con la retribución. Los apasionados de su trabajo acaban llevando las riendas de su negocio porque les gusta lo que hacen más que por el dinero. Lo bueno de esa pasión es que, normalmente, acaba trayendo consigo dinero. Quienes aman el dinero más que su trabajo, acaban trabajando de forma miserable y normalmente ganan mucho menos que si se hubieran dejado llevar inicialmente por el corazón…

Para recorrer el camino que te dirige hacia la ansiada prosperidad sostenible, cálzate las imprescindibles zapatillas de la integridad para asegurarte de que vas por el camino correcto y procura llevar en tu mochila los nutritivos alimentos del cuerpo y del alma: el conocimiento, el criterio y la pasión.

María Graciani

@m_graciani

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