Epigestión

La genética no tiene nada que ver con la avaricia, los negocios, el prejuicio racial. Todos los sistemas operantes en cualquier sociedad son parte de tu educación: los libros que lees, los modelos de conducta que sigues y la gente que admiras. Los genes no controlan los valores.

Estoy completamente de acuerdo con el pensamiento del autor, Jacque Fresco. Los genes no controlan los valores pero los valores sí que pueden controlar tu vida e influir en tu genética. ¿Has escuchado alguna vez la frase somos lo que comemos? El cuerpo se acaba transformando, literalmente, según los nutrientes que le suministramos, ya que éstos consiguen activar o desactivar determinados genes.

Hasta ahora, la genética nos ha enseñado el control de los genes (tanto que muchos, durante mucho tiempo, han creído que la vida estaba determinada por el ADN). ¿Y si hubiese un paso más? Como la humanidad no deja de sorprenderse a sí misma, efectivamente, ha descubierto que lo hay: la epigenética, el control sobre los genes. El término nació en los años 50, de la mano del genetista escocés Conrad Hal Waddington y alude a la influencia de nuestra actitud y de nuestras percepciones sobre nuestra biología. Eres tu propio dueño (en el más profundo de los sentidos), tu destino será el que tú tengas a bien forjarte.

En 1967 el Doctor Bruce Lipton comenzó a experimentar con células madre. Aisló una y la puso en una placa de Petri, dividiéndose cada 10 horas. Entonces dividió las células en tres grupos, poniéndolas en tres placas de Petri diferentes y cambió el medio ambiente de crecimiento de cada una de ellas. En la primera placa se formó hueso; en la segunda, músculo y en la tercera, células liposas. Las células eran genéticamente idénticas ¿qué influyó su destino? El medio ambiente en el que se habían desarrollado.

En nuestro día a día, nosotros somos los constructores de ese medio. Hasta ahora, el mundo empresarial ha estado dominado por la gestión, quizás estemos empezando a descubrir que hay un paso más que nos permite ir más allá: la epigestión. Si la gestión es, según la RAE, la acción de gestionar; la epigestión supondría pasar de ese control del gestionar al control sobre la gestión. Al igual que sucede con los genes, el cuerpo de la empresa no está determinado por sus procedimientos, normas y burocracia en general sino por los valores y el criterio de las personas que lo conforman, porque son ellas las que crean el clima cotidiano al que se expone la empresa.

Si tenemos dos organizaciones, del mismo sector, ambas con unos procedimientos excelentes pero una está dirigida por un espíritu pobre con una “dudosa” escala de valores y la otra está capitaneada por una PERSONA que crea cultura con su sola presencia ¿imagináis cuál de las dos alcanzará la excelencia? Es fundamental dar el paso de “control de la gestión” a “control sobre la gestión”; la gestión no debe ser la dueña de las personas, son las personas las que deben operar sobre la gestión para hacerla evolucionar a diario y forjar el destino que reporte mayor satisfacción.

Primicia: la biología empresarial ha hecho un importante descubrimiento, ¡bienvenidos a la epigestión!

María Graciani

@m_graciani

2 Comentarios | Leído 119 veces

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2 opiniones en “Epigestión”

  1. Lydia dice:

    Muy interesante este planteamiento, una empresa sin valores no posee criterio.Nuestra conducta dice quiénes somos.
    Gracias María

    Lydia
    Farmacéutica comunitaria

    1. 🙂 Muchas GRACIAS por tu amable comentario Lydia! Un abrazo

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