Del MBA al MBH (Master in Business Honesty)

Finales del SXV, un joven y aventajado inventor de Toscana, con una conciencia intacta y pleno conocimiento sobre los límites de sus ingenios, rechazó hacer público su primer aparato para sumergirse en el agua porque sabía que algunas personas podrían utilizar su invento para destruir barcos repletos de hombres desde el fondo del mar. Este joven italiano fue uno de los ejemplos históricos más notorios de lo que hoy podríamos llamar “MBH” (Master in Business Honesty); por supuesto, este prolífico inventor tiene nombre propio: Leonardo Da Vinci.

Principios-> conciencia-> actitud-> acción

Los principios forjan la conciencia, ésta determina nuestra actitud y la actitud es el germen de nuestras actuaciones:

Resultados

El esquema es sencillo, ¿verdad? Pues aún lo es más el predominante en no pocas organizaciones:

Obviamente, todas las empresas necesitan tener unos resultados pero estos deberían ser “consecuencia de…” (principios, conciencia, actitud…) y no el punto de partida. El enfoque constante, directo y principal en los resultados supone dejar de lado todos los intangibles necesarios para su nacimiento y para su posterior sostenibilidad, este enfoque lleva a querer arrancar un coche que carece de motor “¡Tú písale a fondo que seguro que terminará arrancando!” dirán algunos, pero no, amigos, sin motor no vamos a ninguna parte.

¿Cómo es posible “dar el segundo paso antes que el primero”?, ¿cómo puede hablarse de una educación en gestión de empresas si hay una falta patente de honestidad empresarial?, ¿no sería más fructífero enfocar la educación de los empresarios del hoy y del mañana, en primer lugar, en enseñar las bases “principales” (de “principios”) de todo negocio? Antes del “MBA”, antes de comenzar a enseñar en qué consiste la administración cotidiana de una organización, deberíamos centrarnos en el “MBH” (Master in Business Honesty), en el aprendizaje de la imprescindible Honestidad Empresarial, forjadora indiscutible de la conciencia íntegra que desemboca directamente en la acción justa y beneficiosa (a nivel tangible e intangible) para la sociedad y, por ende, para la empresa que tiene como finalidad ser un aporte significativo de valor para su entorno.

En 1955 el Departamento de Educación de Nueva York le preguntó a Albert Einstein qué deberían enfatizar las escuelas para mejorar el sistema educativo, él respondió lo siguiente: La Historia, debe haber una discusión profunda de las personalidades que han beneficiado a la raza humana a través de su independencia de juicio y de su carácter. Según Einstein, ¿en qué radica el beneficio que los grandes genios han aportado a la humanidad?, este enriquecimiento radica en dos intangibles: independencia de juicio y de carácter, es decir, emana directamente de alimentar nuestro sistema educativo de los nutrientes procedentes del primer esquema:

Principios-> conciencia->     actitud-> acción

 Antes del “MBA”, hay que nutrir el criterio mediante un “MBH”, ¿los mejores profesores? Todos los procedentes de la imprescindible AEJE: Actitud EJEmplar.

María Graciani

@m_graciani

2 Comentarios | Leído 183 veces

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2 opiniones en “Del MBA al MBH (Master in Business Honesty)”

  1. María, es dífícil lanza un mensaje tan claro en tan pocas palabras. Realmente el tema de la educación es crítico para un país, para una sociedad. Ya va siendo hora de que los responsables políticos tengan altura de miras y decidan empezar a construir el futuro sobre bases sólidas. Es necesario altura de miras, visión de futuro y generosidad.

    1. Te agradezco mucho tu amable comentario José Antonio. Totalmente de acuerdo con los 3 ingredientes que has descrito para un cambio educativo: altura de miras, visión de futuro y generosidad. Es imprescindible hacer de la educación un activo sostenible.

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