Autenticidad-Responsabilidad-Innovación

En 1941 Jasper Maskeline, un ilusionista británico conocido como War Magician (Mago de la Guerra), fue destinado a Egipto como parte de la A Force, una unidad británica de contraespionaje y allí fue donde se enfrentó a su primer gran reto bélico: encontrar la forma de proteger Alejandría de los bombardeos de la Luftwaffe. Jasper tuvo una gran idea: crear una falsa ciudad para confundir a los alemanes.

El Mago de la Guerra decidió elegir personalmente a los catorce hombres mejor preparados (de entre los 500 que le ofrecieron a sus superiores), con los que constituyó The Magic Gang (“La Banda Mágica”) y escogió cuidadosamente la ubicación  de la nueva Alejandría: Maryut Bay. Allí se valió de todos los trucos propios del ilusionismo para construir la ciudad, incluso se ayudó de fotografía aéreas para saber exactamente cuál sería la perspectiva de los pilotos alemanes. Todo estaba preparado para que, cuando los aviones enemigos se acercaran, se cortara el suministro eléctrico de la verdadera Alejandría y se iluminara la falsa ciudad. Además, para que los pilotos de la Luftwaffe creyesen que estaban haciendo blanco en sus objetivos, hizo estallar una serie de aparatos pirotécnicos. El plan fue un auténtico éxito, pero su mayor victoria estaba aún por llegar.

En la batalla de El Alamein, Maskelyne creó de la nada un ejército ficticio para hacer creer a los África Korps que las tropas del general Montgomery atacarían por el sur (ocultando así la estrategia real de un ataque desde el norte). Emisiones de radio falsas, tanques inflables, sonidos de fondo propios de un campamento militar real, vías de tren y oleoductos de mentira…fueron algunos de los trucos empleados por Maskelyne. Parte de la victoria de El Alamein se lo debemos al Mago de la Guerra.

Las innovadoras soluciones del ilusionista británico muestran a la perfección la “magia” de la autenticidad-responsabilidad-innovación. Maskelyne tenía conciencia de sus habilidades como ilusionista, las manejaba con maestría y era fiel a lo que mejor sabía hacer: magia; este comportamiento auténtico se tradujo en una serie de iniciativas que dieron lugar a soluciones efectivas (innovación), de las que se hizo cargo desde su diseño hasta su implementación (responsabilidad).

Si eres auténtico, responsable, innovador… ¡el mundo es tuyo, triunfador!

María Graciani

@m_graciani

1 Comentario | Leído 114 veces

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Un comentario en “Autenticidad-Responsabilidad-Innovación”

  1. Paco dice:

    Esta vez está complicado María, pero el artículo dá para una película. Hoy me quedo con responsable. Saludos

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