¡Ahora, SOPRA! (SOñadores PRActicos)

A nosotros, que estamos en este recorrido hacia a la riqueza, debería alentarnos saber que este mundo distinto en el que vivimos pide nuevas ideas, nuevas maneras de hacer las cosas, nuevos líderes, nuevos inventos, nuevos métodos de enseñanza, nuevos métodos de venta, nuevos libros, nueva literatura, nuevos documentales de radio, nuevas ideas para el cine. Detrás de toda esta demanda de cosas nuevas y mejores hay una cualidad que uno debe poseer para ganar: se trata de la concreción del propósito, del conocimiento de lo que uno quiere y un deseo ardiente de poseerlo…

Este mundo distinto necesita soñadores prácticos que puedan y pongan en práctica sus sueños. Los soñadores prácticos siempre han sido y siempre serán los patrones de la civilización…Despertad, levantaos e imponeos vosotros, soñadores del mundo…

Estas líneas vienen como anillo al dedo de la realidad actual y eso que fueron escritas en 1937, cuando EEUU aún vivía bajo los efectos del crack del 29. Este fragmento pertenece al libro Piense y hágase rico de Napoleon Hill (imaginad la vigencia y utilidad de sus ideas cuando, más de 70 años después, sigue siendo un éxito de ventas y se considera uno de los libros más vendidos en todo el mundo).

Napoleon Hill era un conocido autor en los EEUU del SXX. Él mismo es un magnífico exponente de ese esencial pilar de la civilización que es el SOñador PRActico. Dedicó 25 años de su vida, desde 1912 a 1937, a llevar a cabo un estudio que constituiría la obra de su vida: Piense y Hágase Rico. Durante esas dos décadas y media de investigación, Hill se dedicó de lleno a estudiar a fondo a los 500 hombres más ricos de EEUU y a extraer patrones comunes, aquellos que daban como resultado el éxito. Entre ellos destacan:

–          Deseo: la línea de salida en el viaje al éxito.

–          Fe: en ti mismo, en tus capacidades y en el logro de tu objetivo.

–          Autosugestión: influir en tu subconsciente para asentar la mentalidad de éxito.

–          Conocimientos especializados: el conocimiento no aportará dinero a menos que esté organizado y dirigido con ingenio.

–          Imaginación: el taller de la mente que da forma a las ideas, impulsoras de la realidad.

–          Planificación organizada: cristalización del deseo en acción.

–          Decisión: saber tomar decisiones rápidamente y cambiarlas lentamente es una característica de los hombres de éxito.

–          Persistencia: determinada por la intensidad de tu objetivo; es un esfuerzo prolongado para inducir a la fe.

–          El equipo maestro: las personas adoptan la naturaleza, los hábitos y el poder de pensamiento de aquellos con quiénes se asocian.

–          El cerebro: la estación transmisora y receptora del pensamiento.

Esta lista de cualidades bien podría titularse “receta para hacer un SOñador PRActico” y ahora que tienes todos los ingredientes ¿por qué no te pruebas para saber si estás hecho de la misma pasta? Tu mundo, tu país, tu sociedad… te están mandando un claro y contundente mensaje: ¡ahora, “SOPRA”! (SOñadores PRActicos).

Copérnico y el heliocentrismo, Guttenberg y la imprenta, Albert Einstein imaginando que iba a lomos de un rayo para poder formular la teoría de la relatividad, Edison y la bombilla, Graham Bell y el teléfono, Henry Ford y el automóvil, Steve Jobs y Apple, Bill Gates y Microsoft y………………………….. en esta línea de puntos puedes escribir tu nombre y tu sueño, porque todavía falta una línea en la historia: la tuya.

Todos los genios nombrados anteriormente basaron su éxito en una idea, en su idea; a la cual dieron forma tangible hasta transformar la realidad de su tiempo. Tanto la riqueza como la pobreza son hijos del pensamiento ¡el éxito les llega a los que tienen consciencia de éxito! Haremos bien en tener presente que hay personas que tienen una debilidad para la cual no existe remedio: se trata de la flaqueza universal llamada falta de ambición. Ya lo decía el gran Napoleón “mal soldado el que no aspira a ser general”(que se lo digan a él, que llegó a emperador).

Hay dos tipos de imaginación, la sintética y la creativa, todos los genios de la historia poseían ésta última. La imaginación sintética es la facultad que nos permite organizar antiguas ideas en nuevas combinaciones y se nutre de la experiencia, la educación y la observación; mientras que la imaginación creativa es la facultad mediante la que se reciben las corazonadas e inspiraciones, por la cual todas las ideas nuevas se presentan en la mente del ser humano.

La imaginación creativa jugó un papel fundamental en la siguiente historia, basada en hechos reales, que Napoleon Hill nos narra en Piense y hágase rico:

Hace 50 años, un viejo médico que vivía en el campo cabalgó hacia la ciudad…entró sigilosamente en una farmacia y comenzó a regatear con el joven dependiente… Durante más de una hora, tras el mostrador, el viejo médico y el farmacéutico hablaron en voz baja. Entonces el médico fue a su calesa y regresó con una voluminosa tetera antigua y una gran paleta de madera…El farmacéutico examinó la tetera, se introdujo las manos en el bolsillo y sacó 500 dólares, todos sus ahorros. El médico le entregó una pequeña hoja de papel donde había escrita una fórmula…¡el farmacéutico se estaba arriesgando mucho apostando todos sus ahorros en un mero trozo de papel y en una vieja tetera!…¡Lo que el farmacéutico había comprado realmente era una idea!… Las extrañas cualidades de aquella tetera empezaron a manifestarse después de que el nuevo propietario mezclara con las instrucciones un ingrediente que el médico ignoraba por completo…

La antigua tetera ha transformado una pequeña ciudad sureña en la capital financiera de EEUU, donde ahora beneficia directa o indirectamente a cada negocio y prácticamente a cualquier residente de la ciudad…Sea quien sea el lector, cada vez que vea la palabra Coca-cola, sepa que es el vasto imperio de riqueza e influencia que nació de una simple idea y que el misterioso ingrediente que mezcló el farmacéutico –Asa Candler- con la fórmula secreta fue…¡la imaginación!

Hagamos nuestro el valioso consejo que brindaba a la humanidad el polifacético inventor, científico y político estadounidense, Benjamin Franklin, quién pasó a la historia por ser uno de los Padres fundadores de EEUU: “Vacía tu bolsillo en tu mente y tu mente llenará tu bolsillo”. Tú eres tu mejor inversión, patrimonio único de la humanidad, ¡céntrate en el sueño que quieras realizar! Y recuerda: ¡ahora, “SOPRA”! (SOñadores PRActicos).

María Graciani

@m_graciani

Sin comentarios | Leído 116 veces

Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *